Thursday, 4 March 2010

Entrevista con Dr. Alejandro Iborra sobre el DBM en la Universidad

Esta es la primera en una serie ocasional de entrevistas con diferentes profesionales que están haciendo uso de la metodolgía DBM en su trabajo. Hoy toca al Dr. Alejandro Iborra Cuéllar, del departamento de Psicopedagogía de la Universidad de Alcalá de Henares.



¿Para tí qué significa la metodología DBM?

Si tuviera que sintetizarlo (porque podría desarrollar mucho esta respuesta) podría decir que significa la posibilidad de modelar la experiencia, de ser más consciente de cómo estoy construyendo una comprensión de un fenómeno cualquiera, gracias sobre todo al uso de una serie de distinciones que me permiten identificar y organizar información, que sin dichas distinciones, no estaría disponible, simplemente sería ruido. Para mi, gran parte de las distinciones forman parte de los modelos que usa la DBM a la hora de justamente modelar. Pero claro, no sólo son los modelos, sino cómo se usan y cómo se relacionan o conectan entre sí. Otro significado implícito en la metodología, es que para conocer dichas distinciones hay que utilizarlas, llevarlas a cabo, sólo se puede conseguir por medio de la propia experiencia. No es algo a lo que puedas acceder racionalmente, intelectualmente.

¿Cómo la conociste?

En 1998 acabé la carrera de Psicología, y llevaba años queriendo formarme en PNL. De hecho había leído todo lo que había caído en mis manos sobre el tema, incluyendo libros de Bandler y Grinder, de Steve Andreas, de Milton Erickson, de Stephen Lankton, Zeig y Gilligan. Quería estudiar PNL sobre todo porque me interesaba el trabajo de Milton Ericsson. También conocía el trabajo de Paul Watzlawick y el grupo del MRI (John Weakland, Richard Fish) y otros trabajos de Terapia Breve estratégica. Pensaba que la PNL sería la manera más rápida y efectiva de conocer y aplicar todo lo que había visto que hacía Erickson. Le pregunté a un profesor de mi carrera, Manuel Millán, que me recomendara a alguien en España. Su propuesta fue contundente y clara: fórmate con Tim Ingarfield. Con esa indicación, busqué por Internet vi que había un curso de Practitioner en PNL (remodelada, algo que no entendí entonces) y me apunté. Lo gracioso, como anécdota, es que yo tenía una idea muy precisa de lo que se supone que íbamos a trabajar. Hay libros muy explícitos sobre el contenido supuesto del Practitioner, como los de Salvador Carrión, por ejemplo. Cuando llevaba una semana del curso (duraba dos) recuerdo que me llamó mi pareja para preguntarme sobre el curso y le respondí lo siguiente: "El curso va bien, eso sí, no sé exactamente lo que estoy haciendo". Digo esto porque no tenía mucho que ver con mi expectativa inicial, tan pautada. Pero eso es lo bueno, lo que me ofreció fue mucho más interesante, en mi opinión.


¿Qué es lo que te interesó de ella inicialmente?

Lo que me interesó, sobre todo, fue el comprobar cómo estábamos desde el principio utilizando lo que estábamos aprendiendo. Eso facilitaba seguir utilizándolo al finalizar el curso. Me interesó mucho el énfasis en la exploración a partir de la propia experiencia, y compartir eso con todos los demás participantes, formadores incluidos. Era interesante ver cómo había muchos cambios en mi y en los demás, y estar más sensibilizado a eso. Pero sobre todo el empezar a comprender cómo tenían lugar esos cambios, más allá de explicaciones míticas o mágicas. Hay un componente científico que es fundamental, en el sentido de que se enfatizaba desde el principio el tener que cuestionar, comprobar, verificar, falsar, a partir de la propia experiencia. Eso para mi le añadía bastante credibilidad y seguridad. Además de verlo como un proceso abierto a mejorar e ir más allá, un proceso de innovación en sí mismo.


¿En qué la aplicas?

Sobre todo la aplico en el campo de la enseñanza. Me facilita enormemente calibrar el proceso de enseñanza-aprendizaje que llevamos todos los que participamos en una asignatura o módulo formativo. Por ejemplo, he tratado de modelar y entender mejor cómo funciona el aprendizaje colaborativo, por medio de conocer mejor el aprendizaje experiencial. Me ha facilitado mucho conocer cómo me relaciono con el grupo y con los diferentes participantes y cómo influye eso en la dinámica. Además ha sido muy generativo, añadir a la formación un componente de desarrollo, que además de aprender podemos tratar de fomentar el desarrollo. Como psicólogo evolutivo, esto ha sido fundamental para mi. Precisar qué significa que alguien aprenda, e incluso que se desarrolle por participar en una actividad formativa.  

De manera más explícita, en un contexto de investigación, también he empleado distinciones y metodología de DBM, esta vez para estudiar en detalle procesos de intervención (remediativo, generativa, aprendizaje vital y desarrollativo) con individuos y también con grupos. Me ha resultado muy útil para comprender mejor cómo tienen lugar procesos de cambio, sobre todo relacionados con transiciones.

Y desde luego, me ha ayudado en mi vida personal. Un aspecto fundamental de esta metodología, es que estás continuamente trabajando contigo mismo. El modelo de Autogestión, por ejemplo, es para mi fundamental, forma ya parte de mi manera de organizarme, de equilibrar mis compromisos, energías en diferentes ámbitos. Nada de lo que hago tendría mucho sentido si yo no estoy bien, lo que incluye estar bien en diferentes contextos como el familiar, de pareja, profesional, de amistad, ocio, etc...

¿Qué diferencias hace, cómo, por qué? ¿Quñe beneficios ofrece?

Responder esto necesitaría mucho más tiempo y espacio. Un beneficio principal, para mi es disfrutar más con lo que hago, que no deja de ser un aspecto generativo propio de la metodología. Disfrutar más porque también tengo más conciencia acerca de qué hago, qué opciones tengo, qué razones y propósitos. Esto no quiere decir que siempre haga las cosas de manera óptima, que desde luego no es el caso. O que siempre tenga resultados positivos, desde luego tampoco es el caso. Pero al menos estoy en buena disposición de aprender de lo que va sucediendo. Una diferencia es poder supervisar mejor lo que estoy haciendo y hacerlo sobre la marcha, mientras lo hago. No hace falta esperar para analizarlo después. Eso siempre está disponible, pero poder hacerlo mientras lo hago es una gran ventaja. Sobre todo para ir tomando decisiones sobre la marcha. Algo fundamental cuando estás trabajando con una persona o un grupo, o escribiendo, o resolviendo un asunto personal. Ese aspecto de notar más es para mi algo muy valioso. Notar y no reaccionar de manera inmediata, sino de tratar de generar un espacio en el que poder valorar elecciones, alternativas y opciones. Ser más proactivo es una de las cosas que más me ha costado, pero que más diferencia ha hecho para mi. Siempre hay posibilidad de reaccionar, pero no siempre nos planteamos cómo estamos colocados de entrada o cómo nos gustaría estar colocados de entrada.

¿Cómo ves el futuro de la metodología en tu área?

Creo que hay mucho que hacer. Primero tengo mucho que aprender todavía, y tengo mucho que organizar aún de lo que ya he aprendido y aún ni siquiera estoy aplicando conscientemente. Una ventaja de la DBM (algunos quizá lo vean como incoveniente) es que evoluciona continuamente, como no podría ser de otra manera. Eso hace que uno tenga que estar evolucionando al mismo tiempo. No es un producto que se pueda asimilar para reproducir. Es mucho más complejo y dinámico. Así que tengo mucho trabajo de aprendizaje que realizar.

Además quiero seguir explorando y aplicando lo que aprendo con el propósito de facilitar el aprendizaje, el cambio y el desarrollo. Con personas y grupos. Algo que creo que voy a añadir con el tiempo, es tratar de trabajar también con organizaciones, algo que creo es muy desafiante pero que tiene que ser incluido también.

También quiero seguir investigando y publicando para que se reconozca en el campo de la Psicología Académica, la aportación de John a la hora de trabajar algo tan complejo como la experiencia subjetiva, que se supone que es el objeto de estudio de la Psicología. Estudiar el desarrollo de los fenómenos mentales, a lo largo del desarrollo, y entendiendo mente en un sentido amplio, más allá de una concepción individual y materialista. Una de las cosas que más me gusta de la DBM es reconocer las influencias de las que se nutre: el Constructivismo (más Vygotskiano que Piagetiano), obra de autores inclasificables como Bateson, Peirce, Ericsson. Y autores más actuales tales como Douglas Hofstadter, que también puede que algo hayan tenido algo que ver. Desarrollar una base conceptual de todo lo que implica la DBM sería un proyecto muy interesante.

En general, hay mucho, mucho por hacer.

¿Qué más quieres añadir?

Podría extenderme más, concretar más, pero ya hay muestras accesibles de lo que he estado hablando. Sólo añado el despedirme de momento. Espero que esto le sirva a alguien de algo.

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