Opiniones de educadores sobre DBM

En esta página recojo algunos de los testimonios que has escrito diferentes personas sobre sus experiencias con la metodología DBM.





 "Cómo profesional de la enseñanza me he acercado a múltiples fuentes tratando de encontrar las herramientas
necesarias para un mejor desempeño de mi actividad profesional. Por eso decidí completar mis estudios con la Licenciatura de Psicopedagogía que me ha permitido tener una base, combinando teoría y práctica, sobre como funcionan los procesos de enseñanza- aprendizaje, cómo pueden construirse y los elementos a tener en cuenta entre muchas cosas más.

En este acercamiento formal al mundo académico que me permitiera encontrar nuevas soluciones para nuevos problemas topé con un tipo de puesta en práctica diferente a las que conocía hasta el momento llevado a cabo por el profesor de la UAH, D. Alejandro Iborra, cuyo modo de entender la enseñanza, supuso un acicate para mi curiosidad y sobre el cual quise profundizar guiada por el impacto de la experiencia.

Después de consultar con dicho profesor, tras realizar un curso de verano en el que aplicaba esta metodología, decidí formarme en Programación Neurolingüistica Remodelada con DBM desarrollada por D. John McWhirter, a quien pude conocer en una sesión durante ese curso de verano, cambiando mi manera de concebir los modelos que rigen la comprensión del mundo y ampliando esa comprensión a medida que iba adentrándome, cada vez más intensamente y con mayor convencimiento en la metodología que é había desarrollado.

Me puse en contacto con Systemic Consultancy and Training y comencé un primer curso de iniciación, el “Practitioner”, siendo responsable de la formación D. Tim Ingarfield con quien posteriormente realicé otros cursos que mencionaré más tarde.
En el transcurso de este periodo cambie mi forma de entender el proceso educativo implicándome en una formación que va desde las experiencias de cualquier índole a la reflexión en dosificados ejercicios que aumentan la complejidad y la forma de entender.

Al aplicarlo en el aula, como docente que soy, comprobé que esta forma de aprender estaba más relacionada con la psicología de mis alumnos adolescentes que las clásicas formas de “memoriza y repite” que poco tiene que ver con otros procesos cognitivos implicados en el aprendizaje como la atención, la percepción, la organización del conocimiento, el aprendizaje asociativo o la emoción, sin ir más lejos, reducción la inteligencia a un mero repetir.

Comprobé que acercando la experiencia y volviendo sobre ella con el razonamiento los alumnos eran capaces de organizar la información. Dicho de otro modo,tenían más claro qué y cómo aprenden desarrollando así una competencia tan necesaria en nuestro tiempo como es “Aprender a aprender” o saber cual es su manera de acercarse a los aprendizajes para que sean relevantes. Mientras, yo realizaba a través de la observación y contando con algunas distinciones, un proceso de investigación-acción dentro del contexto de aula, apreciando si se realizaban los aprendizajes o no llegaban a producirse, que estaba afectando, como podría mejorarlo, etc.

Al finalizar el curso escolar, mis alumnos, a través de una evaluación cualitativa manifestaron haber aprendido más de la materia y comprender mejor los conceptos que habían experienciado con relación a los de trimestres anteriores mostrados con una metodología de corte más teórico y explicaban como tenían un mayor deseo de aprender. Según mi punto de vista, este deseo de aprender estaba basado en un sentido de posibilidad comprobada que generaba una mayor motivación intrínseca.

Ante los buenos resultados ha sido creciente mi curiosidad. He seguido mi formación complementando y aumentando las perspectivas que me guiaban en un principio y sintiendo, paulatinamente, una mayor comprensión en lo referente a la metodología, sus usos y niveles de aplicación y los contextos en los que puede aplicarse. Sobre esto quiero aclarar que si mi acercamiento en un principio se produjo desde la mejora de mi quehacer profesional, he descubierto cuanto puede favorecerme en el terreno personal. Las mismas distinciones que me sirven para investigar en mi trabajo me sirven para cuestionarme el progreso en mi vida familiar o en los planteamientos sobre mi desarrollo personal..

Por eso, continué con mi formación a través de cursos como “Habilidades de Gestión del Aprendizaje Experiencial” o “El Arte y la Ciencia de la Enseñanza y el Aprendizaje Efectivos”, el”Master Practitioner” y el más extenso “Terapia y Consultoria Sistémicas”
dentro del cual me encuentro inmersa en estos momentos. Sobre este último, creo que me aporta una visión más amplia e integrada acerca de lo trabajado, mostrándome nuevas posibilidades de acción, otros contextos de actuación y distinciones. Más precisas sobre las que seguir trabajando. Me pregunto, en relación con John McWinter ¿Cómo puede ser capaz de profundizar en lo sencillo alcanzando ese nivel de detalle que permite recolocar de manera coherente todos los elementos detectando los huecos para volver a construir y reconstruir? En el ultimo periodo del “Terapia y Consultoria Sistémica” sentí lo preparado que John estaba ante cualquier duda o dificultad que le planteábamos. Comprendí que sólo una percepción muy desarrollada y una multiatención es capaz de apreciar y dar sentido a las situaciones que se sucediendo en la práctica de nuestros ejercicios. Por eso, sentí que captaba cada vez mejor cómo estamos trabajando y los beneficios que en cualquier aspecto de nuestra vida nos puede aportar.

Lo que me gusta de este tipo de formación, con esta metodología es que siempre siento que me estoy acercando, lo compruebo y tengo evidencias pero eso hace que se abran nuevas puertas o nuevos campos donde seguir explorando e investigando. Esto lejos de hacer que abandone me conecta de nuevo con la vida misma, con esas situaciones que a diario nos descolocan y que tratamos de solucionar de cualquier manera, con recomendaciones de otros o esperamos que se solucionen solas. Siento que he progresado para mantener la calma en ese tipo de situaciones, dándome tiempo para encontrar mi propia solución, la que a mi me convence y ya no una sola sino varias posibles acrecentando mi flexibilidad mental, abriendo a su vez nuevos huecos para penetrar en situaciones de ignorancia que renuevan mis deseos de saber.

Sobre los pilares de mi ignorancia y la experiencia del rico sabor de la incertidumbre voy construyendo un estilo propio de entender que cada vez está más relacionado con la realidad del mundo en el que me ha tocado vivir y desarrollarme, un mundo cambiante, un contexto plural, en el que cabe mejorar si se sabe donde atender, cómo hacerlo y se tiene disposición para mirar desde varios ángulos no queriendo agarrar demasiado rápido ni demasiado fuerte aquello que se va descubriendo."

Paloma Carracedo. Profesora estudiante de doctorado.

Dar testimonio de las posibilidades de este programa sería tan inútil como querer dar cuenta de cada una de las pequeñas gotas del mar. Y sin embargo después de este primer año de “Terapia y Consultoría Sistémica” tengo una imagen más completa y llena de posibilidades actuales y futuras. Estas posibilidades podrían relacionarse con esta pregunta de otro gran filósofo y educador: “¿Cómo le es dado al hombre conocerse?” Nietzsche vio los peligros de tan profundo conocimiento y anticipó y se revolvió hacia aquello que no hacía sino encorsetar, vulgarizar y adocenar ese precioso potencial del individuo libre. “Tus educadores no pueden ser otra cosa que tus liberadores. Y este es el secreto de toda formación: no proporciona prótesis, narices de cera, ni ojos de cristal”.
 

Según yo lo veo, John McWhirter parece sentir un inmenso placer y aún diversión en proporcionar a otros seres humanos este conocimiento. Te hace trabajar de forma segura, delicada y precisa tu propio proceso de cambio. Te ayuda a integrar tu experiencia vital de manera muy diferente a como lo habías hecho hasta ahora. Pero no es que haya “una única manera de hacerlo”, es que la propia manera en que tú o yo lo hacemos es objeto de conocimiento y exploración en el programa. Personalmente destacaría no solo el hecho de integrar tu propia experiencia y de investigar sobre ti mismo - ¿a quién no le gusta esto? - sino el hacerlo de manera segura, añadiendo posibilidades y distinciones que yo no imaginaba. La autoexploración es sin duda una habilidad que entrenas a través de ejercicios con base en tu propia experiencia, y sobre esa base empiezas a notar y distinguir cosas que has pasado por alto, que tenías disgregadas o desconectadas.



Y si todo esto es importante para cualquiera que esté interesado en su propio proceso de cambio y desarrollo como individuo, sea cual sea su trabajo, profesión, distracción o pensamiento, ¿Qué no será para todos aquellos que nos dedicamos profesionalmente a facilitar el cambio en otros?



Formadores, educadores, consultores, terapeutas, coaches… En diferentes ocasiones he manifestado públicamente una actitud crítica con nuestra propia formación. Honestamente, he acumulado suficiente falta de precisión -propia y ajena- como para saber que ejercer esta profesión requiere de habilidades de modelar, de conocer en profundidad las estructuras de fondo, las nuestras como facilitadores y las de nuestros clientes.



Podemos adquirir mucho más conocimiento sobre nosotros mismos y sobre cómo construimos significados a cerca del mundo. Podemos hacerlo en formación, sin fuertes impactos y sin exhibiciones, sin una puesta en escena pretenciosa. Así diría yo que es este programa. Pero nada puedes esperar que no te comprometa a ti mismo con tu propio trabajo de cambio, y esto incluye cómo te conectas como participante con este tipo de metodología y trabajo. Entiendo que no es fácil. Al principio puede no serlo. Lo que no pongas tú en términos de experiencia propia, investigación, curiosidad, paciencia, cooperación, participación, aplicación y práctica nadie lo pondrá por ti, por tanto nada obtendrás.



Esto dicho hoy, cuando en educación, en terapia, en consultoría o en coaching casi todo vale y tienen “éxito” enfoques permisivos, breves, prescriptivos, rápidos, fáciles… es casi, casi, revolucionario, subversivo…



Pilar Mamolar - Consultora, formadora y coach. Profesora del curso de Gestión del Talento CEPADE / UPM . Socia Directora de Globalcoach.
 


No comments:

Post a Comment